Todas las posibilidades de un corazón

Author: 
Teresa Ardaya

Una palabra puede adquirir diferentes significados de acuerdo a las particularidades de un determinado contexto. Así, la connotación de una palabra puede darnos una idea de las significaciones culturales y de las características distintivas de los hablantes.

Bajo esta premisa, resulta especialmente interesante averiguar cuáles son las principales asociaciones que despierta  la palabra “corazón” entre los bolivianos.

Respuestas tales como amor, alegría, felicidad y romance podrán parecer comunes y poco llamativas. Sin embargo, tal vez le sorprenda saber que cuando los bolivianos escuchan la palabra corazón también piensan en comida.

¿Cuál podría ser la posible relación entre un cursi corazón rojo en las manos de un gigante oso de peluche y los jugos gástricos de un estómago muerto de hambre?

¿Cómo alguien podría pensar en la dicha de estar enamorado y en una deliciosa salsa de maní al mismo tiempo?

Muy simple: entre la variedad  de comida que se puede encontrar en la calle está el conocido  “anticucho” preparado a base de corazón de vaca con salsa picante y papas.

Un corazón, por tanto, invita a mucho más que al simple romance: puede ser degustado, saboreado, masticado, cocinado al calor del fueguito en una fría noche que empieza o termina.

No es que los bolivianos necesariamente asociemos los dos significados todo el tiempo; pero bien puede pasar, por ejemplo, recordar con el corazón roto a la persona amada con la que una vez compartimos un “anticucho”. En ese caso, puede ser que el humo y el delicioso aroma de la carne asada nos hagan llorar por amor.

Por otra parte, considerando la popularidad del “anticucho”, entre los sabores más tradicionales, es fácil comprender por qué en la mente de un boliviano un corazón de vaca debidamente sazonado cabe perfectamente en la misma categoría de la emoción y la pasión.

Desde luego, el contexto siempre será determinante a la hora de atribuir un significado u otro. Sin embargo, no hay razón para tener que elegir. ¿Acaso el sabor de las papas asadas y la salsa de maní no se constituye en una pasión tan fundamental como cualquier otra?

La vida sin pasión es tan triste como un anticucho sin salsa de maní, saber amar es igual de importante que preparar un corazón en el punto exacto de cocción y con la dosis adecuada de picante. Se puede amar y desear con todo el corazón y se puede comer todo el corazón que haya en el plato después de sentir su aroma y ser incapaz de resistirse a la tentación. Esto lo entiende por demás un boliviano que conoce los sabores de su país.

En fin, ya sea en relación a la comida o al amor, en Bolivia tenemos muchos ejemplos de todo lo que un corazón representa. Basta con poner atención a las expresiones que usa la gente: “soy boliviano de corazón”, “te lo digo de corazón”, “te doy mi corazón” y, por supuesto  … “vamos a comer un delicioso anticucho”.

 

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anticucho / corazón / slasa / diferentes significados / sabores / bolivianos / comida tradicional