¿Estudiantes motivados o desmotivados?

Author: 
Wendy Flores

En cada clase de idiomas, se puede encontrar a esos estudiantes muy predispuestos a estudiar con gran entusiasmo y llegan a lograr grandes éxitos en sus estudios. Por otro lado, están aquellos que no muestran mucho interés en lo que están estudiando, y no consiguen alcanzar sus metas. Es por ello, que muchas veces en clase se escucha comentar: “no soy bueno para los idiomas”, “me cuesta aprender, es difícil”, “no estoy interesado en aprender”, “no me gusta estudiar otro idioma” o prácticamente todo lo contrario. En realidad, como profesora he podido apreciar diferentes ritmos de aprendizaje y conductas en mis estudiantes, y sus triunfos y fracasos me han llevado a hacerme la siguiente pregunta; ¿qué es lo que hace que un estudiante tenga más éxito en el aprendizaje de idiomas a diferencia de otro?

Es una pregunta un poco difícil de responder, pero según mi experiencia personal en la enseñanza de idiomas puedo decir que no solo se trata de inteligencia y aptitud como muchos estudiantes pueden pensar, sino también depende de actitud y motivación. Si un alumno quiere obtener buenos resultados al estudiar otro idioma, debe saber desde el principio el porqué desea hacerlo. Para esto, se puede aplicar un ejercicio que personalmente me ayuda de gran manera con los estudiantes, éste implica hacerles escribir en un papel una lista de razones personales para aprender ese idioma específico. En un inicio, sus motivos pueden ser solamente comunicativos, y posteriormente de desarrollo o interés personal, académicos, laborales, afectivos, económicos, y otros que incluyen la diversión, viajes, literatura, arte, música, etc. Cada razón es valiosa, siempre y cuando signifique algo importante para ellos. Todas estas razones pueden servir como motivación para un estudiante y hacer que su experiencia de aprendizaje sea buena y exitosa.

Si se toma estas perspectivas, se debe analizar el aporte de Robert Gardner y Wallace Lambert (1972) para quienes la motivación es el deseo y el esfuerzo que se hace para alcanzar una meta. Según estos psicólogos existen dos conceptos de motivación para el aprendizaje de un segundo idioma:

-La motivación integradora; en la que el estudiante desea aprender un segundo idioma con el propósito de integrarse. Este tipo de motivación es más afectiva y tiene mayor duración porque promueve la determinación para seguir estudiando el idioma y alcanzar objetivos planteados a largo plazo.

-La motivación instrumental; en la que el alumno tiene poco interés en las personas que hablan el idioma meta, pero quiere aprenderlo porque simplemente persigue las calificaciones, y una vez que se logra el objetivo planteado, la motivación concluye.

De esta forma, se puede explicar el hecho de que un estudiante motivado aprenda mejor ya que está dispuesto a participar activamente en clase y estudia con buena disposición a diferencia de uno que no tiene ninguna motivación. Por ejemplo; algunos de mis estudiantes desean aprender español específicamente porque es un requisito de estudio o  trabajo, entonces ellos quieren comunicarse y nada más; por tanto la presión y falta de motivación es mayor. En cambio otros, sienten mucha atracción por la cultura, la música y todo lo relacionado a la cultura latina y desean ir aprendiendo cada vez más sobre cualquier área que se relacione al idioma y a la gente que lo habla, de esta forma muestran una actitud muy positiva de aceptación y admiración.

En conclusión, la motivación es un elemento indispensable para aprender un idioma exitosamente ya que afecta directamente al rendimiento, además permite adquirir conocimiento de forma más fácil y rápida.

 

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Tags: 
clase de idiomas / estudiar otro idioma / la motivación en el aprendizaje de lenguas / aprender español